Cuatro Copas – y un futuro mejor
Mensaje de Pésaj del Departamento de Educación
- 30 March, 2026
Queridos amigos,
Estamos arribando a otra celebración de Pésaj, la Fiesta de la Libertad del Pueblo Judío. Se trata siempre de una reunión de corazones, de diálogos familiares, de remembranza de pasados lejanos y cercanos. Este Pésaj será algo más duro: estará cargado de la tensión propia del momento complejo por el que atravesamos como pueblo y como nación, resignificando sus contenidos y reclamando profundos significados para este presente de desafíos.
Durante el Séder[1] levantamos y bebemos cuatro copas de vino, evocando a las cuatro expresiones de redención nacional que aparecen en el libro de Shemot: "Por tanto, di a los hijos de Israel: Yo soy Dios: y los sacaré (והוצאתי) de debajo de las cargas de Egipto; los salvaré (והצלתי) de su servidumbre; los redimiré (וגאלתי) con brazo extendido… y los tomaré (ולקחתי) como Mi pueblo…”[2].
Nuestros sabios enseñaron que estas cuatro expresiones no son repetición, sino etapas distintas de un mismo proceso[3]. La idea es que la redención no ocurre en un solo instante: se construye paso a paso. Primero, es imprescindible salir de la opresión. El segundo paso es liberarse del peligro inmediato. A esto lo sigue una fase donde se comienza a transformar la realidad. Finalmente, para que el proceso sea completo, se debe construir una relación, una identidad y un propósito. El Maharal de Praga explica que cada etapa implica un nivel más profundo de libertad: se trata no sólo de dejar de sufrir: es dejar de ser esclavo en esencia.[4]
Hoy, como pueblo, vivimos dentro de un proceso similar a estas características. El Estado de Israel, con éxitos significativos, enfrenta amenazas concretas en múltiples frentes de lucha: Irán, Hizbalá, los Hutíes. Se trata de hechos y resultados que no debemos minimizar: vidas salvadas, peligros neutralizados, capacidad de defensa reafirmada. Podemos ver en estos logros ecos de “Vehotzeiti” y “Vehitzalti”: salimos del peligro; fuimos rescatados de amenazas inmediatas.
No obstante, la tradición judía nos advierte sobre el autoengaño de una ilusión de redención completa antes de tiempo. En el pasado, después de la salida de Egipto, cuando el pueblo enfrentó el mar, todavía le deparaba la incertidumbre del desierto y el enfrentamiento con los pueblos a su paso hacia la Tierra de Israel. El Midrash lo enfatiza: “No fueron redimidos de una vez, sino por etapas”[5].
Es por eso que en el Séder mismo dejamos una copa sin beber (la copa del Profeta Eliyahu, que anunciará la redención), recordándonos que la redención final aún está pendiente. Quizás por eso escribe el Rey David: “Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo salva Dios”[6]. No una sola vez, sino repetidamente: en un proceso continuo.
Hoy, entonces, debemos celebrar los avances en esta guerra… aún a sabiendas que no se trata del final del camino. La redención plena – “Vegaalti” y “Velakajti” – sigue siendo un desafío: sobrevivir, por supuesto… junto con la posterior construcción de una realidad de paz, de seguridad duradera, de sentido moral y de propósito compartido.
El Rav Kuk escribió que la redención de Israel es como el amanecer: “Al principio es tenue, casi imperceptible… pero poco a poco se va iluminando”[7]. No todo ocurre de golpe… pero la luz avanza.
Este Pésaj, al alzar las cuatro copas, reconozcámoslas tanto como memoria del pasado, como mapa del presente. Disfrutemos de lo que ya hemos logrado. Agradezcamos por cada salvación… y mantengamos la humildad y la esperanza de saber que todavía estamos en el tránsito de un camino: felices por lo que somos capaces de hacer; con responsabilidad por lo que aún debemos construir, y con fe en que seguimos avanzando, paso a paso, hacia un futuro mejor.
Quiera Dios que disfrutemos de un encuentro con nuestros seres más queridos en derredor del Séder de Pésaj, en abrazos amorosos y diálogos significativos. Que este Séder y todos los futuros sean de liberación y de redención para nuestro pueblo y para todos los hombres y mujeres de buenas acciones,
¡Jag Pésaj Saméaj!
¡Jazak ve'ematz!
RABINO CARLOS A. TAPIERO
Vice-CEO & Director de Educación
Unión Mundial Macabi
[1] La cena festiva de Pésaj, que en su rito incluye todo tipo de componentes alegóricos y alusivos a la liberación.
[2] Éxodo 6:6-7.
[3] Talmud Yerushalmi, Pesajim 10:1
[4] Guevurot Hashem.
[5] Mejilta deRabí Ishmael, Beshalaj.
[6] Salmos 34:20.
[7] Orot, 5.